Güagüitis Crónica
Existen varias teorías respecto a por que uno es o “salió” gay, desde cromosomas inquietos que finalmente no terminan de “encajar” hasta estudios psicológicos que hablan de una incapacidad de enfrentar la responsabilidad que como ser humano (evolutivamente hablando; crecer, casarse, procrear y morir) deberíamos estar dispuestos a enfrentar…. Pensando y analizando, hasta puedo identificarme. No me gustan los niños, o más bien debo decir, no me gustaban, pero mucho más asertivo sería decir “no tendría hijos”… de sólo pensarlo tiemblo por completo. En fin… soy gay, y por consecuencia jamás los tendré (no tengo cargo de conciencia, ni depresión ni nada) así lo decidí, decrete y me acepto como soy.Pero que sucede cuando tienes una hermana, ésta se casa y trae al mundo a un hijo… su vida cambia, su entorno cambia, mis papás cambian y yo cambio. Pero que sucede si tu hermana vive lejos, tiene a su hijo lejos, y por cosas de la vida todo esto cambia y ahora está cerca, muy cerca. Pues bien… todo cambia, mi vida a cambiado desde que interactúo con mi sobrina, cuando la saco a pasear, cuando me reconoce y me habla…los niños son mágicos, realmente despiertan en ti un sentimiento increíble, ni me imagino lo que puede experimentar un padre (no es tema en esta ocasión)…soy tío, el tío Jorge, mi sobrina es adorable, una bebé mágica, inteligente, despierta y hermosa. Tengo algo así como “Güagüitis Crónica”. Pero tengo mis límites, me conozco, todo en su justa medida, los padres son padres y valla que resulta complicado…. Energía para ellos, pues si que la necesitan… yo feliz salgo con mi sobrina, la disfruto, me río y la amo…a mí hermana, mamá y papá...bueno… Uds son los padres y sabrán lo que hacer.
Tuve un re-encuentro con mis amig@s de la adolescencia, de las cuales 3 son madres (vale decir que dicho encuentro fue con bebes incluidos)…fue increíble, sus hijitos eran de lo más exquisitos, educados y buenos…no hay nada peor que las guaguas mal educadas, eso no se lo aguanto ni a mi amiga… obviamente nos seguiremos viendo, y bienvenidas las guaguas…mientras coman a sus hora, duerman a su hora, lloren lo justo, tengan su independencia…así, estas entretenidas reuniones seguirán siendo una grata sorpresa.













